El mundo del comic norteamericano de los años setenta, junto al auge de los géneros de terror y fantasía, fue testigo de la aparición de un formato híbrido explorado por algunos artistas inquietos y que, a la postre, no consiguió entonces atraer el favor de los lectores: la comic-novela o, como también de lo llamó, “novela gráfica”. Gil Kane fue uno de los pioneros en ese campo con obras como “His Name is Savage” (1968, con texto de Archie Goodwin) o “Blackmark” (1971). Fue precisamente Kane quien sugirió a Richard Corben el plantearse un proyecto de estas características destinado a una edición directa en álbum por la editorial que el propio Kane había creado, Morning Star Press, un planteamiento harto arriesgado en el mercado norteamericano de entonces, en el que los comics seguían distribuyéndose en supermercados y quioscos y las tiendas especializadas eran una mera anécdota.
Pero Corben, autor inquieto donde los hubiera, recoge el guante. Kane le recomienda un relato

En 1976, tras nueve meses de intenso trabajo, Morning Star Press lanza por fin “Bloodstar” en una edición limitada de 5.000 ejemplares, en tapa dura y en blanco y negro. Tres años después, con Morning Star ya desaparecida victima de la nefasta distribución, Arial Books realiza una reedición en rústica de peor calidad con nueva rotulación y un texto revisado por Jason Pocsik. Entre 1980 y 1981, “Heavy Metal” la serializó en sus páginas, ahora ya con el color añadido por el propio Corben y un par de sus ayudantes.

“Bloodstar” consta de tres partes bien diferenciadas. En la primera, una suerte de prólogo, se nos cuenta cómo una catástrofe cósmica desencadena un cambio drástico en el clima y la

El cuerpo principal de la historia, no obstante, transcurre en un mundo postapocalíptico que tiene que ver más con la fantasía heroica que con la ciencia ficción y que, como he dicho más arriba, es una adaptación del relato “El Valle del Gusano”, de Robert E.Howard, el inmortal creador de personajes como Conan, Kull o Solomon Kane. Así, en la segunda parte del álbum se nos presenta a quienes van a ser los actores del drama: Bloodstar y Loknar, dos fornidos guerreros de una tribu aria que emigra a un nuevo territorio; Helva, la hija del ya anciano jefe del grupo, Byrdag; y Grom, uno de los habitantes de la raza de aspecto vagamente simiesco que habitaba aquellas tierras en primer lugar. Esta segunda parte marca el nacimiento de la amistad entre Bloodstar y Grom y el brote de la animadversión mutua con su antiguo camarada Loknar a raíz de la atracción que ambos sienten hacia Helva. Los sentimientos amorosos de Bloodstar son auténticos, pero el deseo de Loknar, además de con la lujuria, tiene más que ver con el ansia de asegurarse una posición de liderazgo en la tribu.

A continuación sigue un breve inciso en el que se hace hincapié en la utópica vida natural de los tres desterrados, felices y efímeros momentos que darán paso a la dramática tercera parte en la que, a través de un largo clímax –toda la última parte está repleta de tensión y anticipación de una inminente tragedia- culmina en un heroico final en el que Bloodstar se enfrenta a una espantosa criatura de inspiración lovecraftiana.
Posiblemente, la adaptación más fiel del relato de Howard (publicado originalmente en la

Pero aparte de eso y los cambios en algún nombre (como el del protagonista, que Howard llamaba Niord), la diferencia más importante es en el tono y el peso de los personajes. Cierto, la historia reúne todos los ingredientes propios de un relato típico de espada y brujería de Howard: básicamente un bárbaro musculoso de naturaleza salvaje pero noble, su fiel compañero de distinta raza y un monstruo sobrenatural al que enfrentarse; pero Corben la enriquece al diluir buena parte de la violencia que impregnaba la obra original mediante la introducción de una carga emocional ausente en aquélla. Bloodstar es algo más que un mero soporte para la tradicional trama de fantasía heroica centrada en la acción y el suspense: es un antihéroe humanista, alguien que trata de sobrevivir en un mundo

Lo que Robert E.Howard pretendió con su relato fue narrar una leyenda arquetípica, la del hombre contra el monstruo, que se ha venido repitiendo de generación en generación desde los albores de la humanidad. En cambio, Corben y Jakes la transforman en una tragedia de tintes griegos en la que se dan cita la guerra, el amor, la lujuria, los celos, la venganza y la muerte, añadiendo no sólo profundidad y matices a los dos personajes principales, Bloodstar y Grom, sino añadiendo otros dos que estaban ausentes del cuento original: Loknar y Helva, en relación a los cuales se define el héroe.
También para aumentar en el lector la sensación de proximidad, los autores deciden que el relato esté narrado en primera persona por un envejecido y moribundo Grom, quien cuenta al hijo de Bloodstar, de quien ha sido guía y mentor, las hazañas de su padre. Howard, en cambio, hizo que “El Valle del Gusano” fuera contado por un hombre de nuestros tiempos, un tal James Allison (que también apareció en otras historias cortas del escritor), capaz de recordar sus encarnaciones pasadas.
Hay pocos diálogos y el texto consiste básicamente en textos de apoyo. Siguiendo el modelo de la

En el aspecto gráfico se puede apuntar que Corben contiene su tendencia al efectismo y exuberancia gráfica para dotar al relato de la atmósfera apacible y metafórica de la que disfrutaban muchas de sus mejores historias de la época undergound. En este aspecto, las caracterizaciones están ejecutadas de forma sobresaliente: rostros, miradas, escenas intimistas, la profunda desesperación de Bloodstar ante la masacre de su gente, el palpable odio de Loknar, la lealtad sin límites de Grom… están reflejados de tal forma que definen gráficamente a unos personajes que no viven inmersos en el torbellino sangriento de, por ejemplo, Den o Conan, de tal forma que el lector puede identificarse con ellos. Incluso los dos personajes secundarios de cierta relevancia, Loknar y el viejo Byrdag, están notablemente bien delimitados en personalidad y comportamiento: el uno, ambicioso y hambriento de poder; el otro, firme como líder pero doblegado y humanizado por la vejez y la amargura.

“Bloodstar” está considerada por muchos como una de las mejores adaptaciones de un relato de Robert E.Howard, porque sin perder la atmósfera de misterio y amenaza inminente que destilaba aquél, amplía y mejora lo que era un sencillo cuento de espada y brujería destinado al mercado pulp de los años treinta, adaptándolo a las nuevas sensibilidades de los años setenta como una historia que ensalza no tanto la violencia como medio de imponerse al entorno como algunas de las virtudes propias del ser humano, como el amor a la familia, la lealtad, la nobleza de carácter, el poderío físico, el rechazo a la violencia gratuita…
En definitiva, una de las obras más logradas de Corben y una excelente historia de espada y brujería que ha aguantado perfectamente bien el paso del tiempo. Para amantes de la obra de Corben, de Robert E.Howard y/o de la fantasía heroica.
Obra sobresaliente.
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