16 mar. 2017

1988- EL LAMA BLANCO - Alejandro Jodorowsky y Georges Bess


Tengo que decir que el señor Jodorowsky no me entusiasma demasiado. Admiro su imaginación y su talento para crear historias, pero no digiero con facilidad su misticismo barato ni su tendencia a salpimentar en exceso todas sus historias con una mezcla de ocultismo, filosofía oriental y ensoñaciones cósmico-religiosas. Tampoco hace gala de comedimiento en la extensión de sus relatos, dilatando sus ficciones durante álbumes y más álbumes que necesitan años, incluso décadas para ver la luz y en los que la fuerza de la idea inicial se diluye a base de sobrecargarla de personajes e hilos narrativos. Pero por alguna razón, el psicomago chileno goza del favor de una parte de la intelectualidad europea y ha tenido el privilegio de ver sus obras viñeteras ilustradas por algunos de los mejores dibujantes del continente: Moebius, Juan Giménez, Arno, Boucq...

13 mar. 2017

1994- DIARIO DE UN ÁLBUM – Dupuy y Berberian


¿Cómo se produce un comic? ¿Los dibujantes y guionistas nacen o se hacen? ¿De dónde sacan sus ideas? ¿Su creatividad es fruto de la genialidad o del duro trabajo? ¿Cuánto de ellos mismos vierten en sus historias? Son preguntas que todo aficionado se ha hecho alguna vez y a las que cada creador responderá de una forma diferente. En el caso de Dupuy y Berberian, además, esas respuestas son más complejas porque ambos trabajan juntos en los principales aspectos creativos de cada uno de sus álbumes: escritura, planificación, montaje, dibujo, entintado...

De su principal obra conjunta, “El Señor Jean”, ya hablé en una entrada anterior, por lo que no me extenderé más sobre ello. Es, eso sí, una serie que –al menos hasta su tercer episodio- es necesario leer para entender el álbum que ahora voy a comentar; un álbum muy inusual, tanto en su formato y producción como en sus metas. Supone, también, una ruptura respecto al habitual sistema de creación de sus autores. En lugar de dibujar y escribir a cuatro manos, cada uno de ellos se ocupa aquí de sus propias historietas.

8 mar. 2017

DAREDEVIL EN LOS AÑOS SESENTA - Stan Lee y varios (2)


(Viene de la entrada anterior)

Ningún otro superhéroe Marvel de los sesenta tuvo tan mala suerte con los creadores como Daredevil. Tras la abrupta marcha de Everett, Stan Lee debió haber sufrido un ataque de pánico y se agarró como un clavo ardiendo a Joe Orlando, un veterano de la EC comics, cuando éste se puso en contacto con él. Orlando había comenzado en las viñetas como ayudante de Wally Wood y después contribuyendo a muchos números de la revista humorística “MAD”. Antes de realizar una larga y destacable carrera en Warren y DC, hizo una parada en Marvel a comienzos de 1964. No duró mucho. Stan Lee aún estaba desarrollando el “método Marvel” (según el cual Lee entregaba una sinopsis general, que el dibujante desglosaba en páginas y viñetas, marcando el ritmo narrativo y estableciendo la longitud de las secuencias a su propio criterio, para luego enviar las planchas de vuelta al guionista, quien escribía los textos) pero tenía ideas muy firmes y concretas acerca de cómo quería estructurar esta nueva línea superheroica de Marvel. Lo que no tenía eran ideas para argumentos… esto es, hasta que recibía las páginas realizadas por los dibujantes. Entonces sí empezaba a sugerir cambios sobre aquéllas.

19 feb. 2017

1995- EL ALMANAQUE DE MI PADRE – Jiro Taniguchi



Cuando se trata de manga, los “géneros” más leídos y analizados del mismo suelen ser el seinen, el shonen o el shojo. Pero hay otras corrientes temáticas que a menudo no gozan del mismo grado de atención pero que, sin duda, son tan interesantes o más como los antedichos. Entre ellos encontramos el gekiga, término japonés que equivale a “Imagen Dramática” y que está principalmente dirigido a lectores adultos que quieran escapar de las naves espaciales, los romances adolescentes o la violencia más o menos gratuita. Se trata de comics de enfoque eminentemente humanista realizados por autores experimentados al margen del enloquecido ritmo de producción y publicación con el que suelen trabajar la mayoría de los autores nipones. Jiro Taniguchi es uno de los más destacados dentro de esta corriente y “El Almanaque de Mi Padre” una de sus mejores obras.

15 feb. 2017

1983- FICCIONARIO -Horacio Altuna



Horacio Altuna se estableció en España en 1982, fijando su residencia en Sitges. Es entonces cuando el dibujante argentino se convierte también en guionista. Por una parte, continuar la colaboración con su socio creativo habitual desde hacía años, Carlos Trillo, que se había quedado en Argentina, resultaba complicada en una época en la que no existía internet; ambos autores acostumbraban a discutir y elaborar sus guiones juntos y esto ya no era posible. A ello se añadía su deseo de dar un paso adelante profesionalmente ilustrando sus propias historias.

Altuna consiguió un hueco en la editorial Toutain, referencia fundamental en la edición de comics en España en los años ochenta, en un momento en que muchos de los autores "de plantilla" de esa casa se marcharon para fundar otra publicación. Eso le brindó una magnífica oportunidad al dibujante que, no obstante, hubo de plegarse a las exigencias del editor, que le pedía historias de ciencia ficción, género por el que Altuna no sentía excesivo cariño, moviéndose con mayor soltura en el ámbito de las historias de corte social. Así que en su primera obra como autor completo, "Ficcionario" (publicada en capítulos en la revista "1984"), lo que hizo fue fusionar ambos territorios.

13 feb. 2017

1999- 100 BALAS – Brian Azzarello y Eduardo Risso



Imagina que un extraño te ofrece un maletín en cuyo interior encuentras una pistola, cien balas imposibles de rastrear y pruebas incontrovertibles acusando a la persona responsable de lo peor que te hubiera ocurrido en la vida. Imagina que ese extraño te asegura que si te cobras venganza con esa pistola y esas balas, nadie te perseguirá. ¿Lo aceptarías?

Ese misterioso individuo es el Agente Graves y él y sus maletas portadoras de muerte y dilemas morales son el arranque de uno de los mejores cómics de temática negra de comienzos del nuevo siglo.

7 feb. 2017

1988- ARIADNA Y BARBAZUL – P.Craig Russell


La opera es un género musical muy específico y de difícil traslación a otros formatos narrativos, el cómic entre ellos. Para empezar, se basa en la voz y en la música, mientras que las viñetas son mudas (en el sentido de la sonoridad, no de su mensaje); las historias se desarrollan sobre un escenario en el que evolucionan los personajes, a menudo de forma exageradamente teatral y todo el drama –o la comedia- se apoya en los diálogos. En un comic, en cambio, en aras de la legibilidad y el ritmo, la historia debe cambiar de entorno, escenario, plano y personajes con cierta frecuencia; de otro modo, una adaptación literal de una pieza operística no sería más que una colección de figuras y cabezas declamando en tipografía mayúscula y negrita.

La ópera es, en mi opinión, un gusto adquirido. Dado que no se encuentra entre mis artes favoritas, siempre es de agradecer que las historias que se narran en ese arte lírico puedan conocerse y disfrutarse en la que sí es una de mis artes predilectas: el comic. Y ello, casi exclusivamente, se lo debemos a un único autor: P.Craig Russell.