Hay cómics que se recuerdan por la historia que cuentan y otros que permanecen en la memoria por la manera en que convierten el lenguaje de las viñetas en una experiencia visual. “Zatanna: Abajo la Sala” pertenece a ambas categorías, aunque no siempre consiga equilibrar sus dos grandes virtudes. Mariko Tamaki propone una revisión del personaje que deja a un lado la seguridad de la superheroína experimentada para explorar el viaje de una mujer joven que arrastra heridas emocionales de la infancia, teme sus propias capacidades y no termina de encontrar su lugar en el mundo. Javier Rodríguez, por su parte, convierte esa búsqueda en un espectáculo de color, movimiento y experimentación formal que sitúa el dibujo en el centro de la experiencia lectora.






