Desde su creación en 1964 hasta finales del siglo XX, Natasha Romanoff, la Viuda Negra, se había definido por una contradicción relativamente sencilla: ser una antigua agente soviética que había desertado a los Estados Unidos para convertirse en agente de SHIELD y superheroína, a veces acompañando a Daredevil o como miembro de Los Vengadores. Su pasado como espía la dotaba de un aura de misterio y cierta ambigüedad moral, pero sus historias estaban integradas en el universo superheroico convencional.






