26 mar 2026

LOS VENGADORES EN LOS AÑOS 70 (24)

 

(Viene de la entrada anterior)

 

El terrible dibujo de Don Heck –acompañado de los entintadores Mike Esposito y Frank Giacoia, ninguno de los cuales tenía la capacidad de mejorar esos lápices- sigue dificultando la lectura del siguiente arco argumental, que comprende los números 110 y 111 (abril y mayo de 1973), en el que Steve Englehart recupera a los mutantes, por entonces huérfanos de colección propia desde que su colección regular se cancelara en el número 66 (marzo 70) –para ser más preciso, técnicamente, la serie no se canceló del todo, sino que Marvel decidió que era más barato reeditar historias viejas que pagar a creadores por otras nuevas para un cómic que no vendía. Así que desde el nº 67 (diciembre 70) hasta el 93 (abril 75), el cómic solo incluyó aventuras de los años 60-.

 

El nº 110 comienza con El Capitán América, la Bruja Escarlata y Visión observando el entrenamiento de Pantera Negra e Iron Man cuando Thor irrumpe con buenas noticias. Los conduce a la sala de comunicaciones, donde la Bruja Escarlata, por fin, ve a su hermano perdido, Mercurio, esperando para hablar con ella por videollamada. Le explica que, como vimos, resultó gravemente herido en la base australiana de los Centinelas en el nº 104, salvándose únicamente por la providencial aparición de Crystal y Lockjaw, de los Inhumanos, quienes se estaban teletransportando de vuelta a su hogar en Attilan. Hasta allí lo llevaron y Crystal lo cuidó hasta que se recuperó. Pietro dice que estuvo al borde de la muerte y que le ha costado mucho tiempo recuperarse lo suficiente como para contactar con ella (una información que los marvelitas más dedicados ya conocían por haberlo descubierto en “Los Cuatro Fantásticos” nº 131, febrero 73). La explicación que da Pietro no tiene mucho sentido: ha estado lo suficientemente bien como para mantener largas y lúcidas conversaciones con Crystal, pero no pudo llamar a su angustiada hermana.

 

También suelta la bomba de que durante ese periodo de convalecencia ambos se enamoraron. Crystal había estado separada de su amado Antorcha Humana desde “Los Cuatro Fantásticos” nº 105 (diciembre 70), debido a su incapacidad de soportar la contaminación del mundo industrializado. Pero no fue hasta los números 131 y 132 de esa colección que rompió oficialmente su relación con Johnny Storm a raíz de su nueva intimidad con Pietro y la decisión de ambos de contraer matrimonio. El enlace se producirá en el crossover “Vengadores” nº 127 / “Cuatro Fantásticos” nº 150 (septiembre 74), evento que perturbará Ultrón asociado con Máximus, el hermano loco de Rayo Negro. Antes de eso, Mercurio hará una aparición algo confusa en “Marvel Team-Up” nº 9-11 (mayo-julio 73), en los que intervienen tanto los Vengadores como los Inhumanos, pero con el velocista encuadrado en las filas de los primeros en lo que claramente fue un error de continuidad (el Official Index de Marvel ofrece una explicación poco convincente al postular que, casualmente, estaba visitando a los Vengadores, probablemente para presionar a Wanda y alejarla de Visión).

 

Wanda está radiante de alegría ante la noticia del próximo enlace de su hermano, pero no recibe la misma reacción cuando le cuenta que ella y Visión también están enamorados. Pietro le recuerda furioso que ya le había advertido sobre ello en el nº 99 y, mientras el resto de Vengadores contemplan disgustados la escena, le dice: “¿Qué tiene que ver la felicidad con esta situación? ¡Hay cosas que están bien y cosas que están mal! ¡Mi hermana no va a liarse con un…un…robot!”.  Como cabeza de familia, le prohíbe a Wanda que continúe esa relación y corta la videollamada.

 

El lector que así lo desee, podría vislumbrar un cierto trasfondo incestuoso en las primeras apariciones de Wanda y Pietro, y es posible que eso sea lo que realmente se esconde tras las objeciones de Mercurio. Al menos, es lo que parecía pensar Steve Englehart, que en su bastante posterior guion para “Visión y la Bruja Escarlata” nº 10 (julio 86), le hizo admitir a Pietro que se sintió atraído por Crystal porque le recordaba a Wanda. Bastante después, Mark Millar, en su poco sutil estilo, recuperaría este enfoque para sus “Ultimates”, presentando a los hermanos mutantes como amantes.

 

En cualquier caso, la relación que en el futuro tendrá Mercurio con los Vengadores será principalmente secundaria. Regresará, como veremos cuando toque, en historias relacionadas con su origen y el de Wanda. También tendrá apariciones esporádicas como Vengador e incluso como villano contra los Vengadores Costa Oeste. Sin embargo, donde se le verá con mayor frecuencia será en títulos mutantes como “Factor X”.

 

Mientras Visión consuela a la Bruja Escarlata tras el desagradable intercambio con su hermano, los otros cuatro miembros del grupo discuten preocupados la actual alineación. Ojo de Halcón renunció en el número anterior y ahora parece claro que Mercurio no va a regresar. Thor advierte: “Aún no corremos un peligro inmediato. Los Vengadores ya han existido antes con menos miembros, aunque espero que no ocurran más infortunios imprevistos”. En tal situación de crisis, Pantera Negra cree que no es el momento de hacerles saber que los wakandianos quieren que regrese para asumir sus responsabilidades como príncipe y jefe de su pueblo. Al final, permanecerá en el grupo hasta el nº 126, después de lo cual sus aventuras pasarán a tener serial propio en la cabecera “Jungle Action”.

 

Justo en ese momento reciben otra videollamada. Quien sostiene la cámara les muestra el interior de una mansión en las afueras y enfoca a un hombre calvo y lisiado al que Thor reconoce como el Profesor X de cuando en “X-Men” nº 9 (enero 65), los Vengadores originales se enfrentaron a los mutantes. Otro Vengador también recuerda haberlo conocido en la boda de Reed y Sue en el Anual nº 3 de “Los Cuatro Fantásticos” (octubre 65). Se suponía que el Profesor X estaba muerto cuando Pantera Negra se enfrentó a sus alumnos en el crossover “X-Men” nº 45 / “Vengadores nº 50 (junio 68), pero la Bruja Escarlata sí debería haberlo reconocido, aunque no supiera la exacta localización de la Escuela para Jóvenes Superdotados.

 

Sin preguntarse siquiera quién pudo haberles enviado el vídeo, los Vengadores se separan para buscar la mansión que aparecía en él. Iron Man, Thor y Visión vuelan en distintas direcciones, el Capitán América y Wanda cogen un quinjet y Pantera Negra una nave wakandiana. Englehart inserta aquí una muy interesante página que, a pesar de lo mal dibujada que está, ofrece un notable trabajo de caracterización. El Capitán América le dice a Wanda: “Wanda, hace mucho tiempo que nos conocemos y me considero tanto amigo tuyo como de tu hermano. Pero debo decirte que la idea de elegir entre dos cariños es solamente de Pietro. Si has de perderlo a él para tener a la Visión…Será culpa suya, no tuya. No tienes por qué seguir sus reglas”. Mientras tanto, Thor reflexiona sobre su propia experiencia con amores aparentemente imposibles: “Una vez amé a una mujer de otra cultura, la mortal Jane Foster… y me granjee la enemistad del Padre de Todos. Más Jane y yo perseveramos, superando los obstáculos que entorpecían nuestro amor…y, al final, nuestra pasión murió igualmente” (en el nº 136 de su propia colección, enero 67, trasladando inmediatamente sus afectos a Sif).

 

Por su parte, Iron Man recuerda los finales trágicos que han tenido la mayoría de sus romances: “Pepper, Janice, Meredith, Marianne…y las demás. He amado a muchas mujeres buenas y ellas me han amado a mí. Pero nunca he visto un amor como el de Wanda y Visión”. Efectivamente, Pepper Potts acabó enamorándose de Happy Hogan; Janice Cord murió; su primer amor, Meredith, se casó con otro hombre y Marianne Rodgers perdió la razón. Ya puestos, también podría haber incluido en la lista a la villana Whitney Frost/Madame Máscara.

 

A pesar de que Ojo de Halcón renunció en el número anterior, Englehart no renuncia a seguir sus andanzas. Ha viajado hasta San Francisco para buscar a su antiguo amor, la Viuda Negra. Ésta, de la mano del guionista Gerry Conway, se había unido a Daredevil en el nº 81 (noviembre 71) en la colección de éste tras terminar su serial en “Amazing Adventures”. En el nº 87 (mayo 72) su relación se hace explícita. Tras varios números de tensión y trabajo en equipo, Matt y Natasha admiten sus sentimientos mutuos y deciden mudarse juntos a San Francisco en lo que fue un movimiento muy revolucionario para la época, ya que era inusual ver a dos superhéroes viviendo juntos sin estar casados y, además, fuera de Nueva York.

 

Ojo de Halcón sabe que Natasha está saliendo con Matt Murdock y que es compañera de Daredevil en la lucha contra el crimen (aunque ignora que ambos son la misma persona). En la casa que tienen alquilada, el arquero encuentra al asistente de la ex espía, Iván, recuperándose de las heridas sufridas en “Daredevil” nº 96 (febrero 73) y éste le dice que la Viuda se encuentra en ese momento con Daredevil. Clint decide quedarse hasta que Natasha regrese, decidido a intentar reavivar su romance.

 

En Nueva York, el Capitán América y Wanda localizan la mansión que buscan y llaman al resto del grupo para que se reuna con ellos. Dentro, encuentran sumidos en un coma profundo a Cíclope, el Hombre de Hielo, la Chica Maravillosa y el Profesor X. La ausencia de la Bestia se debe a que dejó los X-Men para protagonizar su propio serial en “Amazing Adventures”. También habían abandonado el grupo Caos y Polaris.

 

El Capi y la Bruja son atacados por cables que emanan de Cerebro (el ordenador del Profesor), pero el primero utiliza su nueva superfuerza para neutralizarlos y abrir una salida (ese vigor físico aumentado lo adquirió mientras estuvo ausente en el número anterior y obedece a la combinación de la droga y el antídoto de Víbora con el suero del Súper Soldado, pero el efecto desaparecerá gradualmente). Ya con todo el grupo presente, sacan a los X-Men del edificio, incluido alguien vestido con el traje del Ángel.

 

Al salir al exterior, empiezan a surgir rocas del suelo como si fueran meteoritos. Los Vengadores se las arreglan para llegar sanos y salvos al Quinjet acarreando con ellos a los X-Men, momento en el que cesa el aluvión. La Bruja Escarlata supone que todos los ataques han sido obra de Magneto y Pantera Negra recuerda que no encontraron rastro de él durante su reciente viaje a la Tierra Salvaje en el nº 106. De repente, oyen el sonido de una flauta y se encuentran frente a cuatro dinosaurios que parecen salidos de ese territorio antártico. Tras dejar fuera de combate a los animales, el equipo vuelve su atención al flautista que parece controlar a aquéllos. Visión recuerda que el Flautista era el único de la Horda Mutante creada por Magneto, que no vieron en aquella aventura, lo cual refuerza la teoría de Wanda. Una vez más, rocas gigantes se alzan del suelo para formar una coraza protectora alrededor del flautista, una barrera que incluso resiste los golpes de Mjolnir.

 

Entonces, el supuestamente comatoso "Ángel" se incorpora, se quita sus alas falsas y resulta ser Magneto. Su intención es llevarse el quinjet con los X-Men y la Bruja Escarlata. En el pasado, Iron Man había tomado precauciones contra ataques magnéticos, pero al parecer no se acordó de implantar esa tecnología en sus nuevos trajes, así que ahora Magneto lo utiliza para dejar inconsciente al Capitán América, enterrando luego a Pantera Negra, Visión y Thor bajo un nuevo alud de rocas. En vez de escapar recurriendo a su poder de intangibilidad, Visión se queda para ayudar a Thor a proteger a Pantera Negra.

 

Magneto revela que posee un nuevo poder de control mental, el cual usó contra los X-Men y ahora contra Wanda, el Capitán América e Iron Man, sumiéndolos en la inconsciencia. Las "habilidades mentales innatas" de Magneto fueron posteriormente reinterpretadas como circuitos en su casco (probablemente de diseños tipo Cerebro, anteriores a los que desarrolló con Xavier cuando aún eran amigos antes de “X-Men” nº 1). A continuación, se marcha volando con todos ellos en el quinjet. Los tres Vengadores restantes logran liberarse de las rocas y descubren que su nave ha desaparecido.

 

Aunque este número tiene un argumento tosco y está mal dibujado, ofrece al menos dos de las características que tanto han gustado siempre a los aficionados: la interconexión entre colecciones a través de apariciones cruzadas y referencias a otros títulos (con los Inhumanos, Daredevil y los X-Men); y momentos de caracterización con los que los personajes crecían interiormente.

 

El número finaliza anunciando que la historia continuará en “Daredevil” nº 99. En ese episodio, Ojo de Halcón, convencido de que Natasha aún lo ama, tiene un cara a cara con ella y, como era de esperar, termina peleando con Daredevil. Entonces aparecen los Vengadores. Pantera Negra, Thor y Visión han intentado sin éxito reclutar refuerzos para su lucha contra Magneto. No pudieron encontrar al Halcón, Luke Cage ni Spiderman, así que Pantera Negra sugirió que fueran a San Francisco a buscar a Daredevil, con quien ya había trabajado anteriormente en un par de ocasiones. Ojo de Halcón malinterpreta la situación al pensar que ha sido la Viuda quien ha llamado a sus antiguos camaradas para que acudan a recogerlo, como si fuera un niño travieso. Una vez sale de escena furioso y convencido de que no tiene nada que hacer con Natasha, los Vengadores le pedirán a Daredevil que se una a ellos.

 

El héroe ciego no está muy convencido dado que siempre ha trabajado solo –entre otras cosas porque los grupos numerosos confunden sus poderes- y Natasha reacciona mal ante esa irrupción: “¡En cuanto oís de algún payaso con un asomo de superpoderes, aparecéis con vuestra incesante cruzada de reclutamiento!”. Pantera recurre entonces a pedirle que, sólo por esta vez, le devuelva el favor que le hizo en el pasado, concretamente en “Daredevil” nº 92 (octubre 72), cuando vistió el disfraz de aquél para ayudarle a mantener su identidad secreta. La pareja, finalmente, se une a Los Vengadores y de aquí la trama salta al nº 111 de la colección del grupo.

 

Magneto, en su base secreta, disfruta del control mental que ejerce sobre sus cautivos. Y, por supuesto, lo primero que se le ocurre es obligar a la Bruja Escarlata a realizar una suerte de danza erótica para su deleite. Es un momento particularmente perturbador… a posteriori, claro, porque los lectores de entonces aún no sabían –ni, aparentemente, Magneto- que ambos tenían una relación de padre e hija. Magneto siempre había tratado a Wanda y Pietro con una extraña mezcla de tiranía y protección, pero nunca se mencionó el vínculo de sangre. No sería hasta 1982, en el cuarto y último número de la miniserie “Visión y la Bruja Escarlata”, que Bill Mantlo reveló tal parentesco.

 

Magneto se jacta ante su ayudante mutante, el Flautista, de haber descubierto cómo usar su poder magnético para controlar el hierro en la sangre de una persona, en particular, la que fluye por el cerebro, con lo que puede manipular sus pensamientos y actos.

 

Los tres Vengadores restantes (Pantera Negra, Thor y Visión) regresan de San Francisco, donde acaban de reclutar a Daredevil y Viuda Negra. Ojo de Halcón, despechado, está decidido a labrarse un nombre por su cuenta: “Maldita sea. Empecé sin amigos…Sin nada…Y conseguí llegar a la cima, pasando de artista circense a supervillano y, luego, a superhéroe. ¡Y puedo repetirlo! ¿Qué importa que todos me den la espalda? ¡Algún día no muy lejano, el nombre de Ojo de Halcón brillará más que el de los Vengadores, Daredevil y la Viuda Negra juntos!”. Regresará a continuación a Nueva York, donde ayudará a Hulk a luchar contra Zzzax en “Hulk” nº 166 (agosto 73) antes de seguir a su nuevo camarada hasta la mansión del Doctor Extraño, donde se unirá a los Defensores en el nº 7 de su colección (agosto 73). Esa decisión lo alineará en el bando opuesto a su antiguo equipo en la próxima Guerra Vengadores/Defensores.

 

En la Mansión de los Vengadores, Daredevil recuerda la última vez que estuvo allí (en el anual nº 3 de “Amazing Spiderman” –noviembre 66-, donde le pidieron su opinión sobre la posibilidad de reclutar al trepamuros). La Viuda Negra, por su parte, se siente melancólica, recordando el tiempo que pasó junto a Ojo de Halcón, pero también a su esposo, Guardián Rojo, quien supuestamente murió en el nº 44. Daredevil lee en el periódico (con la punta de los dedos, claro) una noticia sobre una reunión de la Comisión de Energía Atómica que va a tener lugar en la ciudad y el equipo llega a la conclusión de que ése será el objetivo de Magneto.

 

Efectivamente, Magneto lidera a sus nuevos títeres (excepto al Profesor X, que está en silla de ruedas) en un ataque contra el evento. Su único problema radica en la dificultad de controlarlos a todos a la vez porque, cuando desvía su atención de alguno de ellos, deja de luchar. Aun así, someten con facilidad a los miembros de la Comisión y pronto quedan bajo su control mental.

 

Justo cuando Magneto está a punto de llevárselos en su nave, llegan los Vengadores. Tras una breve batalla, el villano hace que su nave emita un espeso humo negro que impide la visibilidad. Utilizando su martillo, Thor disipa el suficiente como para que Pantera vea la nave a la fuga y, ayudándose de una acrobacia, impulse a Daredevil para que se aferre al casco de aquélla. Pero Magneto lo electrifica y le hace caer, siendo salvado por la Viuda Negra. Thor sale en su persecución, pero regresa cuando el el amo del magnetismo amenaza con ordenar a los subyugados Vengadores que salten de la nave en pleno vuelo. T'Challa recuerda que sería capaz de rastrear hasta la guarida del villano a los dinosaurios involucrados en el ataque anterior, y también hace notar que Visión ha desaparecido.

 

En esa guarida subterránea, Magneto revela su astuto plan. Les recuerda a todos cómo organizó la Hermandad de Mutantes Diabólicos (en los primeros 11 números de “X-Men”) y creó mutantes –como el Flautista- mientras estuvo en la Tierra Salvaje (en “X-Men” nº 62-63, noviembre-diciembre 69-. Ahora pretende usar reactores atómicos para irradiar al país. La mayor parte de la población morirá, pero el resto se transformará en mutantes a los que podrá gobernar.

 

También recuerda cómo intentó ejecutar una versión reducida de este plan en “Amazing Adventures” nº 9 y 10 (noviembre 71-enero 72), siendo detenido por los Inhumanos. Al final de esa historia quedó gravemente herido por una explosión, pero tenía prevista una salida y, cuando el Ángel cayó en sus manos, lo engañó para que se pusiera un traje de su invención que absorbería y almacenaría gradualmente su energía mutante. Ya recuperado, Magneto irrumpió en la Mansión X, drogó al Ángel y le robó el uniforme “cargado”, siendo entonces capaz de controlar las mentes de los demás Hombres-X. Luego, envió el vídeo que atrajo a los Vengadores a la trampa con la que consiguió capturar a la Bruja Escarlata.

 

Los científicos secuestrados se niegan a ayudarlo, pero Magneto vuelve a tomar el control de sus mentes. Mientras tanto, Pantera Negra ha rastreado a los dinosaurios hasta la zona donde se oculta el villano, Daredevil siente vibraciones en el subsuelo y Thor abre paso. Se desata otra batalla, donde los Vengadores libres tienen más éxito que sus adversarios controlados porque Magneto desconoce los poderes de todos los involucrados (y porque intenta controlar a demasiada gente a la vez). Así que, de forma un tanto incongruente, el villano simplemente da rienda suelta a todo su poder y deja a todos a su merced. Justo cuando parece que ha ganado, el Flautista lo deja inconsciente con un golpe de kárate propinado por la espalda. Resulta que, durante el periodo en el que la visibilidad se redujo debido al mencionado humo negro, Visión fusionó su cuerpo intangible con el del sicario de Magneto y, desde entonces, ha estado esperando el momento oportuno para controlar su mente y cuerpo y atacar con rapidez y seguridad. Sabía que un control prolongado del Flautista era peligroso, pero era un riesgo que valía la pena correr por Wanda.

 

En el primer epílogo, el Profesor X duerme mentalmente a Magneto y los X-Men se preguntan dónde está Ángel, ya que los Vengadores no lo encontraron en la Mansión X en el número anterior. En el segundo, los Vengadores les piden a la Viuda Negra y Daredevil que se unan a ellos de forma permanente, pero el segundo se niega porque, como dije, sus sentidos funcionan mejor si no hay demasiada gente alrededor y sería difícil mantener en secreto su ceguera. Sin embargo, Natasha acepta. Está molesta por la escena que montaron Ojo de Halcón y Daredevil en San Francisco, tratándola como si ella fuera un objeto que uno hubiera arrebatado al otro, así que opta por pasar algún tiempo alejada de Matt para reflexionar sobre su relación. Reflexión que, por otro lado, no durará mucho porque se quedará con los Vengadores tan sólo el número siguiente, reuniéndose con Matt en “Daredevil” nº 101 (julio 73).

 

(Continúa en la siguiente entrada) 

 


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